domingo, 18 de diciembre de 2011

Costanera #Encarnación

Viajamos el finde a la inauguración de la costanera de Encarnación, aprovechando el 15 de mi prima pasamos antes al evento de la costanera buenísimas músicas paraguayas de chamamé que adoro, la orquesta sinfónica, Berta Rojas entre otros, lástima no alcancé a escuchar a Francisco Russo que es mi preferido entre los covers de Emiliano R. Fernández

La ciudad que de chica conozco por que crecí en Itapúa está cada vez mas bella, las calles limpias, en la plaza con wifi la gente estan con netbook tranquilos, cero stress de inseguridad, hermoso paseo peatonal, muchos cambios, como solemos ir solo para el famoso carnaval encarnaceno no me daba cuenta de cuanto mejoro la ciudad, es tan diferente Encarnación para mí la ciudad mas limpia y bella del país hasta ahora...

 La plaza de Encarnación Iluminada y abajo la vista desde el Río Paraná
El Chipero, las chipas allá son riquísimas como de Cnel. bogado y a 1000Gs!!! Como lo que en la calle y en la cancha pueden vender por 5mil una chipa dura puro almidón, no tienen verguenza (#plop)

La playa ancha de arena blanca y el mita'i corriendo me recuerda cuando bebes nos bañabamos en el Paraná
 Vista desde el Hotel,desde la piscina también se veía el Río wow

Atardecer en la costanera, los silos iluminados hermosos y nosotros en gradería escuchando nuestra hermosa música Paraguay Orquesta Sinfónica y Berta Rojas entre otros, me encantó!

martes, 13 de diciembre de 2011

8 de Diciembre Virgen de Caacupé

La historia de la Virgen de Caacupé ciudad donde nací...
Cuenta la leyenda que, hacia 1600, un indígena cristiano había ido hacia las selvas del Valle Ytú, para la búsqueda de alimentos y madera.

Era un indio guaraní converso, de la misión franciscana de Tobatí, y se encontraba en grave peligro de muerte. Estaba rodeado por los fieros mbayaes, tribu que no había querido aceptar la fe cristiana y se había declarado acérrima enemiga de los conversos.

Entonces, cuenta la leyenda que la imagen de la Virgen María se le apareció y dijo: “Ka’aguy kupépe” y allí detrás encontró un grueso tronco que le ofrecía refugio seguro y se escondió, agazapado y tembloroso, pidiéndole amparo a su Madre del Cielo, la Inmaculada, que los buenos frailes le han enseñado a amar profundamente. En ese momento promete que tallará, con la madera del árbol protector, una bonita imagen de la Virgen si es que llega a salir con vida del trance. Sus perseguidores siguieron de largo sin advertir su presencia, y el indio escultor, agradecido, en cuanto pudo regresar, tomó del árbol la madera que necesitaba para su trabajo.

Se dice que brota agua en el sitio preciso de la aparición, y esta agua ayudó a los guaraníes a sobrevivir el calor del mes de diciembre.Del tronco surgieron dos tallas; la mayor fue destinada a la iglesia de Tobatí y la más pequeña la conservó el indio en su poder, para su devoción personal.

Años después, la gran inundación que creó el lago de Ypacaraí amenazaba con destruir los poblados cercanos y los frailes franciscanos, acompañados de los habitantes de la región, organizaron rogativas pidiendo la tranquilidad de las aguas.

Se cuenta que el padre Luis de Bolaños bendijo las aguas y estas retrocedieron hasta sus límites actuales; junto con la calma, apareció flotando un maletín sellado que encerraba en su interior una imagen de la Virgen, que fue reconocida por los presentes como la misma que el indio tallara años atrás. Desde entonces el pueblo la llamó la “Virgen de los Milagros”.

Luego, el indio escultor se instala con su familia en esos valles, con la seguridad de que la Virgen María siempre lo cuidará. Construyó un humilde oratorio, y este a su vez, como un imán atraía pobladores en su entorno, constituyéndose un poblado conocido primeramente como los ytuenses. Por el 1765, la zona ya era conocida como el valle de Caacupé, costumbre que iba arraigándose. El 4 de abril de 1770, se toma como referencia la fundación de Caacupé.